Menu

Homenaje póstumo al Dr. Aarón Beck

DR. EDGAR RODRÍGUEZ VILCHEZ  (Perú)

  • Psicólogo Clínico – Psicoterapeuta Cognitivo Comportamental
  • Psicoterapeuta Nivel Avanzado de Esquemas del ISST (Sociedad Internacional de Terapia de Esquemas)
  • Trainer, Rater y supervisor por la ISST (Sociedad Internacional de Terapia de Esquemas)
  • Especialista en Terapias Contextuales y de Tercera Generación
  • Especialista en Terapia Dialéctica Comportamental
  • Especialista en Adicciones y Trastornos de Personalidad
  • Terapia en autocompasión
  • Director de ITEP Instituto de Terapia de Esquemas del Perú
  • Presidente de IPSICOC Instituto Peruano de Psicoterapia Cognitiva Conductual
  • Director del Programa ALERTA en adicciones de IPSICOC
  • Past President de la APPCCO: Asociación Peruana de Psicoterapias Cognitivas Comportamentales.
  • Docente de Pre Grado y Post Grado de las principales Universidades del Perú.

 

SINTONÍA EN LA TERAPIA DE ESQUEMAS Y LA RELACIÓN TERAPÉUTICA

La sintonización del esquema es potencialmente la estrategia de intervención más importante que el terapeuta de esquemas tiene para ofrecer; quizás incluso sea “el pegamento de la terapia de esquemas”.

La habilidad clave de cualquier terapeuta es la capacidad de escuchar y empatizar.

En TE se esfuerza por ir más allá de un nivel estándar de habilidad terapéutica para proporcionar un nivel mucho más alto de comprensión y sintonía, donde el terapeuta puede comunicarle al cliente el sentimiento de una comprensión profunda de sh “realidad interna”.

Erskine (1998) define la sintonización como un proceso de dos partes que comienza con:

  1. Empatía: ser sensible e identificarse con las sensaciones, necesidades y/o sentimientos de otra persona y
  2. Comunicarle esa comprensión a la otra persona para crear el sentimiento de resonancia.

En Terapia de Esquemas:

En primer lugar, la comunicación de sintonización valida las necesidades, los sentimientos y las experiencias del cliente, sentando las bases para sanar los fracasos de las experiencias interpersonales anteriores (Erskine, 1998).

En segundo lugar, orientar al cliente hacia su experiencia emocional de esta manera también sienta las bases para intervenciones emotivas, ya que comunica la importancia del trabajo centrado en las emociones y comienza a ayudar al cliente a compartir, experimentar y, en última instancia, tolerar cantidades más pequeñas y más manejables de dolor emocional.

Finalmente, la sintonización ayuda a la formulación del terapeuta de los esquemas subyacentes específicos y las necesidades que impulsan la presentación clínica.

Un alto nivel de sintonización establece tanto trabajo preliminar para la TE que puede considerarse como el “pegamento” de TE, una habilidad/condición necesaria que respalda y se relaciona con las cuatro estrategias generales de intervención de la TE (Reeducación limitada, experiencial, cognitiva, conductual).

Sumada a esta sintonía, el poder reparar el apego disfuncional del paciente, en función a necesidades emocionales insatisfechas, el Terapeuta ha de contar con recursos desde su Adulto Sano y lograr dicho objetivo.