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Homenaje póstumo al Dr. Aarón Beck

 Dra. Dina Figueroa Guzmán (Perú)

Profesional en Psicología, con grado de Maestra en Modificación y Terapia del Comportamiento, con Diplomados en Psicografismo: Análisis e interpretación del Dibujo Infantil y Gestión de la Calidad en los Servicios de Salud. Con Doctorado en Salud Pública. Con Capitulo Profesional que la acredita como especialista en el área de la Psicología Clínica y de la Salud otorgado por el Colegio de Psicólogos del Perú.

Especialista en terapias contextuales, tÍtulo otorgado por la Universidad de Almería- España.

Experiencia docente en diversas Universidades de prestigio dictando cursos en Pre y Post Grado, Diplomados y Segunda Especialización a nivel nacional e internacional. Asesoría de tesis de Maestría y miembro del Jurado de sustentación de tesis.

Con amplia experiencia en el área clínica desde el año 1986 hasta la fecha, con formación cognitiva-conductual. Psicóloga Terapeuta del Departamento de Análisis y Modificación del Comportamiento (DAMOC) del Hospital Hermilio Valdizán durante 17 años.  

Además, cuenta con diversas publicaciones científicas, así como la participación en eventos científicos y académicos tanto a nivel Nacional como Internacional (Perú, Canadá, México, Argentina, Brasil, Panamá, Paraguay, Medellín etc.) en calidad de: participante, organizadora y conferencista (Congresos, seminarios, simposios, jornadas, talleres, capacitaciones, etc.); constantemente preocupada por su capacitación permanente en temas de actualidad relacionados con la psicología y afines.

Presidenta del IV Congreso Internacional y VI Congreso Peruano, Análisis, Modificación Y Terapia Cognitivo Comportamental (ALAMOC) “Prevención e Intervención en Niños y adolescentes” en Lima- Perú (2011). Miembro Comité Científico y Organizador y secretaria del Congreso de la Asociación Peruana de Psicoterapia (2009- 2014, 2016, 2018), de los Congresos de ALAMOC: XIV CLAMOC Brasil- Jundai, XV CLAMOC Argentina- Buenos Aires, de XVI CLAMOC Paraguay-Asunción; y actualmente XVI CLAMOC Panamá (2016).  Miembro Local del Comité Organizador del 7mo Congreso Mundial Terapias Cognitivas Y Comportamentales. Lima- Perú. (2013)

Miembro Titular de diferentes Asociaciones Profesionales y Científicas como: Asociación Peruana de Psicoterapia (APPSIC), Sociedad Peruana de Análisis y Modificación de Conducta (SPAMC) Asociación Latinoamericana de Análisis y Modificación y Terapia Cognitivo Comportamental (ALAMOC). Secretaria del Consejo Directivo de la APPSIC y Coordinadora Nacional de ALAMOC PERU período 2010-2014.  Miembro del Consejo Directivo de ALAMOC desempeñando el cargo de tesorera período 2014-2018. Actualmente Miembro Directivo de FLAPSI periodo 2021-2023

Actualmente Directora del Psico centro CreSer y recientemente premiada por el Colegio de Psicólogos del Perú como especialista en el área de Psicología Infantil.

Inpacto de la pandemia y los trastornos de conducta alimentaria en los adolescentes de hoy

La pandemia por SARS Cov2 ha provocado numerosas consecuencias negativas tanto físicas como psicológicas en materia de salud. Las medidas de restricción establecidas desde marzo de 2020 para controlar la pandemia han incluido limitaciones de tipo económico, social y de estilo de vida que han supuesto un cambio radical en los hábitos rutinarios de la población general, y más aún en grupos vulnerables como los pacientes con trastornos mentales.  Esta presentación examinará básicamente el efecto de la pandemia del SARS CoV-2, en los pacientes con trastorno de conducta alimentaria donde se observa que hicieron una transición rápida de consultas presenciales a telesalud o virtuales, o donde muchos abandonaron sus terapias y modos de control que ya establecían en su trastorno cronificando y/o empeorando su situación.

Graell et al. (2020), describen en su estudio retrospectivo realizado en Madrid-España, que el 41,9% de niños y adolescentes presentaron un aumento de la sintomatología de los trastornos de conducta alimentaria durante el confinamiento, especialmente: restricción de alimentos, ejercicio excesivo, miedo a subir de peso y un aumento de síntomas depresivos y ansiosos. Los pacientes graves presentaron riesgo de autolesión y suicidio, siendo las principales razones de ingreso hospitalario.

Varios autores concluyen que la emergencia sanitaria ha terminado por asociarse a resultados negativos de salud mental, incluyendo el empeoramiento de los síntomas relacionados con los TCA asociado al grado de angustia, malestar significativo y la sensación de negatividad y hostilidad; por lo que se convierte en un gran desafío la intervención temprana durante este tiempo de pandemia. El estrés psicológico durante el confinamiento no solo ha exacerbado la sintomatología en pacientes con TCA sino también el aumento de la carga del cuidador por lo que ha sido necesario la implementación de una rutina y cambio crucial en el entorno familiar, para el afrontamiento y así prevenir el aburrimiento que conlleva el aislamiento durante la pandemia. Los cuidadores de pacientes con TCA muestran niveles altos de depresión, lo que interfiere con su potencial para ayudar a sus pacientes. (Fernández-Aranda F, 2020)

La pandemia de la COVID-19 desde sus inicios, en el Perú  ha suscitado varios cambios sobre todo para los adolescentes, que han demandado su pronta adaptabilidad, como el confinamiento, generando un distanciamiento social con amistades y familiares. El cierre de los colegios y el inicio de clases virtuales ha tenido diferentes efectos en cada uno de los niños y adolescentes, algunos más favorables que otros. Igualmente, el trabajo virtual de los cuidadores y las dificultades económicas que conlleva la pandemia en algunos hogares se ha sumado a los efectos negativos durante este tiempo, así como otros psico estresores frecuentes como la infección del SARS CoV-2 y el fallecimiento de sus familiares en el contexto de la pandemia. (Huarcaya-Victoria J. & 2020)

En conclusión, estos últimos años de pandemia ha sido un gran caldo de cultivo para los trastornos de la conducta alimentaria (TCA), tal y como coinciden pacientes y profesionales. Los expertos señalan registros de la afectación tanto a las personas que ya los sufrían y han empeorado su situación, como a jóvenes en riesgo de padecerlos que han terminado por desarrollarlos; donde se señalan que los ingresos por TCA se han disparado un 20% durante la pandemia.

Según la OMS, esta es una de las áreas más desatendidas de la sanidad pública. Con respecto a los TCA, un 16% no son diagnosticados, y más del 30% no reciben el tratamiento que requieren. El gran incremento de personas que padecen trastornos de la conducta alimentaria (TCA) y las consecuencias biopsicosociales que presentan quienes los sufren, así como sus familiares, generan la necesidad de ampliar y mejorar su abordaje terapéutico.